El Masaje, algunos tips y datos interesantes

Por: Jorge Daniel García

Inducir cambios en el cuerpo humano manipulándolo desde afuera. Una práctica beneficiosa para todos desde sus muy diversas modalidades.

Todo un universo

La generalidad de los textos que abordan este tema sitúan el nacimiento de las prácticas del masaje en los albores de la civilización humana. Puede decirse incluso que el tacto y el contacto entre dos personas ha tenido y tiene una significación especial y gratificante, relacionada con la compañía, la identificación y el placer. Incluso la sistematización de maniobras y rutinas específicas de masaje ha formado parte de sistemas médicos y terapéuticos para el alivio y la prevención de dolencias del cuerpo y del alma.

Cada cultura y grupo social a lo largo de la historia de nuestra civilización ha desarrollado su propia forma de ser y de hacer y algunas conservan su modalidad concreta de masaje, pero las más beben continuamente de otras fuentes e incorporan estilos y procedimientos de otras culturas. En la actualidad las tendencias, modalidades y escuelas de masaje son múltiples y diversas, y es difícil encontrar alguna que no haya absorbido o compartido objetivos, conocimientos y procedimientos. Cualquiera de ellas, en manos de masajistas calificados, resultan beneficiosas para las personas. Podemos hablar hoy del mundo del masaje como un universo de prácticas que usualmente no se imparten en los sistemas básicos de enseñanza, sino sólo en los altamente especializados.Estudiantes para web [1600x1200]

No sólo con las manos
El universo del masaje ha sido clasificado de acuerdo con diferentes criterios. Por ejemplo, algunos autores distinguen el masaje que se da con las manos y el que emplea agentes externos, ya sean rodillos, pelotas corrugadas, piedras calientes, vibradores y chorros de agua a diferentes temperaturas. El masaje manual, también llamado quiromasaje, también puede incluir el uso por el masajista de sus antebrazos, codos, rodillas y pies. En todo caso, el quiromasaje y el masaje con aparatos no son mutuamente excluyentes: muchos masajistas usan partes de su cuerpo y al mismo tiempo se valen de algún aparato en la búsqueda de efectos específicos.

¿Estético o terapéutico?
Actualmente no existe consenso acerca de hasta dónde una modalidad de masaje puede considerarse puramente estética y desde dónde puede exhibir efectos terapéuticos. En la vida real no existe un límite definido entre belleza y salud; son dos categorías estrechamente imbricadas que definen lo mismo desde puntos de vista diferentes. Algunas personas conciben la belleza personal como la correspondencia de las formas del cuerpo con patrones difundidos por la cultura, la moda y el mercado.DSC_3735 ok
En realidad la belleza contiene una dimensión espiritual, más allá del aspecto exterior. El masaje no modifica en gran medida las formas y los tamaños de las diferentes partes del cuerpo, pero sí mejora y mantiene una mayor conciencia corporal, una alta autoestima y una mayor confianza en uno mismo, todo lo cual promueve nuestra belleza dinámica, que es la que en realidad cautiva a nuestros semejantes, más allá de la belleza estática, que es la de las estatuas.

No obstante, se considera masaje terapéutico aquel que está precedido por un diagnóstico, que debe prescribir una persona facultada para ello. Existen masajistas con los conocimientos y la experiencia para diagnosticar y aplicar un masaje como tratamiento de una condición clínica sencilla, hasta el punto en que se requiere de la intervención de un doctor en Medicina para establecer un diagnóstico más complejo. El alivio de dolencias a un paciente mediante masajes dirigidos a ello suele dar lugar a una mayor vitalidad, a una postura más equilibrada y a una expresión más placentera y estas son cualidades inherentes también a la Estética.

¿Occidentales u orientales?

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Los llamados masajes orientales provienen todos de los sistemas médicos surgidos en regiones de Asia, tales como el ayurvédico, del Ayurveda, el masaje Chi Kung y el Tui Na, de la Medicina Tradicional China, el Tibetano de la medicina tradicional tibetana, el Shiatsu de la japonesa y el tailandés de la medicina nacida en el sudeste asiático. Todos ellos aplican los principios energéticos surgidos en sus respectivas culturas, y aunque cada maniobra está dirigida a la obtención de efectos específicos, existen rutinas estandarizadas que producen un beneficio general a cualquier persona. Se aplican en el suelo, sobre una superficie plana y cómoda, pero no mullida. Suelen emplear presiones sobre determinados puntos y regiones del cuerpo, estiramientos, levantamientos y un manejo bilateral del cuerpo que exige habilidad en ambas manos y que no son factibles de aplicar en una camilla.

La camilla de masaje es más frecuente en los masajes llamados occidentales y ofrece más comodidad al masajista y al receptor. Los masajes pueden ser tonificantes, como el masaje deportivo que se aplica a atletas en su etapa de preparación o antes de la competencia, o bien relajantes, tales como el que reciben los deportistas después de la competencia o las personas interesadas en relajarse después de una jornada de trabajo o antes de dormir. El masaje corporal relajante es el más difundido en nuestro país. Tiene como cualidad esencial un efecto terapéutico inespecífico pero muy socorrido e importante en medio de la trepidante vida moderna: el alivio del estrés.

También existen masajes localizados donde se tratan específicamente la cara, los hombros, la espalda, las piernas y los pies. También se aplica masaje local a regiones afectadas de la piel, como la celulitis. Tanto para el tratamiento integral del estrés como de la celulitis es preciso hacer recomendaciones adicionales relativas al estilo de vida y al control mental.

Puede decirse que “quien nunca haya experimentado un masaje, no sabe lo que es la vida”. Tal vez no haya otra experiencia que integre tanto los conceptos de salud y belleza. Y tal vez, si usted nunca lo había experimentado, pueda convertirse en un aficionado. Y, por qué no, a lo mejor también le interese aprender a darlo.